sábado, 26 de febrero de 2011

¡Vete!

Tu recuerdo quema mi alma,
hasta hacer que te añoren mi corazón y mis sentidos.

Hoy no necesito ni
quiero acordarme de ti.


Sin embargo, estás…
… en cada paso que doy,…
… en cada silencio que inunda mi boca muda,…
… en los gritos que vocea mi corazón para ser liberado del miedo,…
… en cada obstáculo que impide reconstruir mis ilusiones,…
… en cada rincón de mi ser, donde también habita el temor de volverme a entregar,…
… en esa rabia contenida cuando al despertar compruebo que ya no estás a mi lado,…
… en cada sentimiento añejo que me duele,…
… en cada lágrima de impotencia,…
… en los momentos de locura, en la oscuridad, en la soledad y en mis sueños.

Pero quiero…
… que te vayas,…
… que no me duelas más,…
… poder disfrutar sin miedo de todos los nuevos sentimientos que van naciendo dentro de mí.

Quiero…
… sentirme orgulloso por todo lo que yo he dado y hecho,…
… lucir mis mejores sonrisas,…
… dejar de sentirme culpable por los errores cometidos,
… abrir mi corazón y no dejar de dar,…
… disfrutar de lo inesperado,…
… vivir cada momento,…
… arriesgar.

Quiero sentir y el miedo no me deja.