domingo, 29 de abril de 2012

Y, al poco tiempo,...

... una respuesta, tozuda y pertinazmente,
acude rauda a recordarle a mi alma que…
· ¡No, por el amor de Dios, no...
... apenas tengo infinitos motivos para echarla de menos todos los días!

Y, un poco más tarde, unas pocas respuestas
acuden apresuradas a recordarle a mi corazón que…
· ¡No, maldita sea, no...
... carezco de un millón de razones para dejar que ella ocupe todo el espacio
que hay entre mi alma y mi piel!
... no necesito más porqués para preguntarme si así es como alguien muere de amor!
... no quiero pasar ni un minuto más sin ella!

Y, cómo si todavía no tuviera bastante, posteriormente, algunas respuestas más
 acuden prestas a recordarles a mis sentidos que…
· ¡No, bendita sea, no...
... tan sólo pienso en ella cada vez que cierro los ojos!
... tan sólo estoy continuamente evocando su voz!
... tan sólo pierdo la razón cuando me imagino acariciando su piel!
... tan sólo suspiro cuando invento cada beso que no le doy!
... tan sólo me imagino su fragancia hasta en el aire que respiro!