lunes, 6 de junio de 2011

Emociones "prestadas"...

Desde hace algún tiempo intento encontrarme en mis propios silencios,
en mi propia soledad.
Pero lo cierto es que tan sólo he sido capaz de ahogarme en ellos.

Desde hace aún más tiempo intento vivir mis propias emociones,
sensaciones y sentimientos.
Pero lo cierto es que tan sólo he sido capaz de vivir emociones,
sensaciones y sentimientos “prestados”.

Continuamente les ofrezco ánimos a mi alma, a mi corazón y a mis sentidos.
Les susurro que pronto florecerán las semillas que sembré en sus heridas.
A menudo les recuerdo que cada amanecer es un nuevo renacer.
Pero, invariablemente, continuo escuchando los latidos del silencio.
Y también siento como los brazos de la soledad me arrastran hacia un mundo donde imperan la racionalidad y lo material.

Y yo no nací para estar inmerso en el silencio.
Y yo no se vivir rodeado de soledad.
Y yo no soy yo cuando vivo en un espacio carente de emociones,
sensaciones y sentimientos.


sábado, 4 de junio de 2011

Hoy,...

... como siempre, estoy pensando en ti.

Y me imagino….
… el color de tus miradas,…
… el sabor de tus besos,…
… el calor de tus caricias,…
… el sonido de tus palabras,…
… el roce de tu piel,…

¡No hay nada más difícil que vivir sin ti!

Cada anochecer,…
… el frío de mi alma,…
… de mi corazón…
… y de mis sentidos…
… preguntan por ti.

Cada amanecer,…
… me doy cuenta de la falta que haces en mi vida.

¡Cada noche sueño con poderte amar después de amarte!


sábado, 26 de febrero de 2011

¡Vete!

Tu recuerdo quema mi alma,
hasta hacer que te añoren mi corazón y mis sentidos.

Hoy no necesito ni
quiero acordarme de ti.


Sin embargo, estás…
… en cada paso que doy,…
… en cada silencio que inunda mi boca muda,…
… en los gritos que vocea mi corazón para ser liberado del miedo,…
… en cada obstáculo que impide reconstruir mis ilusiones,…
… en cada rincón de mi ser, donde también habita el temor de volverme a entregar,…
… en esa rabia contenida cuando al despertar compruebo que ya no estás a mi lado,…
… en cada sentimiento añejo que me duele,…
… en cada lágrima de impotencia,…
… en los momentos de locura, en la oscuridad, en la soledad y en mis sueños.

Pero quiero…
… que te vayas,…
… que no me duelas más,…
… poder disfrutar sin miedo de todos los nuevos sentimientos que van naciendo dentro de mí.

Quiero…
… sentirme orgulloso por todo lo que yo he dado y hecho,…
… lucir mis mejores sonrisas,…
… dejar de sentirme culpable por los errores cometidos,
… abrir mi corazón y no dejar de dar,…
… disfrutar de lo inesperado,…
… vivir cada momento,…
… arriesgar.

Quiero sentir y el miedo no me deja.


jueves, 17 de febrero de 2011

¿Quién eres?

A menudo mis manos buscan a tientas dentro del cajón de los recuerdos esos sueños que, posiblemente, nunca alcanzaré, pero que atesoro con devoción pues ellos son los argumentos y las razones para saber quién soy, a donde voy, y quienes quiero que sean mis compañeros de viaje.

Nunca he tratado de esconder entre mis dedos, mis labios o mis ojos las palabras más sinceras, esas que a veces desgarran a quienes las escuchan y las oyen; aunque tampoco he escondido nunca las palabras pequeñas y transparentes, esas donde la verdad se esconde.

Frecuentemente comparto la soledad con mis fantasmas, pero jamás he estado solo pues yo siempre he estado conmigo.

En numerosas ocasiones he vuelto la vista atrás para ver mis pasos y contarlos, pero jamás he reescrito mis experiencias sobre mis huellas errantes, porque cada una de ellas ha forjado mi personalidad.

De vez en cuando han destrozado mis alas, pero siempre he terminado desplegándolas de nuevo a favor del viento, que me ha llevado al cielo que cada momento soñaba.

He fallado y errado en incontables ocasiones, pero nunca he aplaudido mi insensatez o mi ignorancia porque jamás he querido que aquellos a los que he amado, amo o amaré se vuelvan contra mí y me conviertan en una parte de su olvido.

Sé que si hubiera cerrado mis ojos a los errores que he cometido no habría aprendido nada valioso, ni tampoco hubiera sido capaz de trazar los mapas de los caminos que he recorrido.

Nunca he despreciado tener que transitar por lo nuevo y lo desconocido.

Las palabras de aliento que me han dedicado han sido siempre mis caminos, y las palabras desalentadoras mis razones para seguir.

Aún desesperado, la única verdad que se es la que dice que yo puedo llegar más allá de lo que otros opinan de mí, porque jamás existirá nadie que pueda decirme cuanto valgo, cuando mis ojos se abren cada amanecer dispuestos a encontrar nuevos caminos.


sábado, 8 de enero de 2011

Propósitos...

Quizás da lo mismo si se trata de que tenga que vivir un año nuevo,…
… y en el trascurso de los próximos trescientos sesenta y cinco nuevos amaneceres,…
… quizás da lo mismo si se trata de que tenga…
... un nuevo trabajo, un nuevo lugar donde vivir,...
… nuevos amigos, una nueva pareja,…
... nuevos objetivos, planteamientos, sentimientos,…
… o nuevas metas.

Nada puede ser realmente nuevo en mi vida si lo vivo desde viejas actitudes.

Por eso me he propuesto…
… que no se vaya mí tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena,...
… mirar hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes,…

ya que es el único modo en que mi pasado pueda realmente pasar, y para ello…
… he de decir lo largamente callado,…
… hacerme cargo de los errores y pedir disculpas,…
… reconocer lo recibido y dar las gracias,…
… comprender lo no comprendido,…
… dejar ir lo que ya no es.

… saber pedir ayuda cuando la necesite, para volver a pararme sobre mis propios pies,…
… saber ayudar a quien lo necesite,…

… sin perderme en el otro,…
… sin invadir ni manipular,…
… sin generar dependencia,…
… sin forzar para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar.

… permanecer atento para encontrar verdaderos compañeros de camino,…
… trabajar para dejar aflorar mi sensibilidad y abrir mi conciencia.

Y es que hay un único tiempo: AHORA


sábado, 18 de diciembre de 2010

¿Por qué...?

A pesar de que no quiero aferrarme a los recuerdos...
-si lo hiciera sería cuando mi pasado inundaría mi presente de ausencias-…
… hoy, estos, no me sirven.

Abro la caja de los motivos, y se me escapan sin poderlos atrapar.

Mi alma deambula por cielos sin estrellas.
Sacudo mi corazón, pero suena vacío…
Busco mis sentidos, pero están desaparecidos.

Y con un grito silencioso me pregunto…
¿Por qué no estoy conforme conmigo mismo?
¿Por qué me planteo si soy realmente auténtico?
¿Por qué últimamente vivo en contra de mi mismo?

Y me doy cuenta de que tengo que ser paciente con todo lo que no está resuelto en mi alma, en mi corazón y en mis sentidos.

Y trato de amar estas preguntas.
Y trato de vivir estas preguntas.

Y las respuestas, cautelosas, comienzan a hacer su aparición…


sábado, 4 de diciembre de 2010

Hoy...

HOY…
… que me invento cada día por vivir,…
… que tengo un amanecer nuevo por descubrir,…
… que se que puentes tengo que cruzar, o que quemar,…
… que ya no escucho los cantos de sirena,…
… que tengo tiempo para regalar,…
… que encontré con quien hablar,…
… que no deseo nada más que lo que tengo,…
… que se me dibuja una sonrisa mientras gozo de la vida,…
… que es presente y no otro tiempo,…
… que creo sólo en lo que soy hoy,…
… que confío sólo en quién soy hoy,…
… que tengo fe en como soy hoy,…
… que sólo pido seguir vivo,…
… que camino por donde ya caminé,…
… que del que fui sólo queda quien soy,…
… que no diseño planes por perfectos que puedan parecer,…
… que cada vez que vuelvo a casa me entra el miedo casi tanto como cuando me he de ir.

HOY,…
… se que nuestra historia se acabó,…
… se que entre tú y yo no habrá próxima vez.


domingo, 28 de noviembre de 2010

¿Dónde estabas...

... cuando...

… en un grito callado preguntaba al mundo… “¿Por qué?",...
… la realidad se convertía en una verdad a pesar de tus mentiras,…
… el pozo me daba, de nuevo, la bienvenida,…
… se quedaban en el camino muchos sueños a medias,…
… intentaba contestarme… “¿Para qué vivo?",…
… anhelaba un abrazo, un beso, una caricia,…
… me dolían mi alma, mi corazón y mis sentidos,…
… mi autoestima se encontraba en el cubo de la basura,…
… me acostaba mojando la almohada,…
… escuchaba las palabras que jamás deberías haber dicho,…
… hacía de la soledad mi fiel e inseparable compañera,…
… los miedos y las sombras amenazaban mi vida,…
… las dudas y la incertidumbre ahogaban mi razón,…
… el dolor y las lágrimas inquietaban a mi corazón,…
… me retiraba a lamer mis heridas,…
… luchaba para que el amor, la libertad y el respeto
fuesen nuestro tesoro más importante,…
… intentaba romper todas mis cadenas,…

... más te necesitaba?


lunes, 15 de noviembre de 2010

Debo,... Puedo,... Quiero.

No se trata de que “deba hacer”, “pueda hacer” o “quiera hacer”,...


Ya he dejado atrás el “debo”.

  • Lo hice cuando renuncié a estar casi siempre capitulando a favor de las necesidades de los otros y desatendía las mías.
  • Lo hice cuando dejé de esforzarme por vivir según las expectativas de la gente que ni siquiera me importaba.
  • Lo hice cuando asumí que todas las comparaciones son odiosas.
  • Lo hice cuando supe que en la vida, si no arriesgamos nada, lo arriesgamos todo.

También he dejado atrás el “puedo”.

  • Lo hice cuando acepté mi fragilidad, mis defectos y puntos débiles.
  • Lo hice cuando admití mis rarezas y excentricidades, mis malas costumbres.
  • Lo hice cuando superé los complejos y las tensiones propias de toda persona que sabe que quizás ha alcanzado el techo de su potencial en un mundo que sólo aprueba la perfección.
  • Lo hice cuando comprendí que no puedo elegir lo que siento, pero sí lo que puedo hacer con lo que siento.

Y dejé atrás el “quiero”.

  • Lo hice cuando dejé de negar la validez de mis deseos no correspondidos.
  • Lo hice cuando aprendí, en soledad, a cerrar aquellas puertas que no debía mantener abiertas y a abrir, en cambio, aquellas por las que necesitaba pasar.
  • Lo hice cuando comencé a desobedecer lo que mi razón me dictaba.
  • Lo hice cuando decidí vivir la vida que soñaba: ser siempre el dueño de mis decisiones y de mi destino.



Ahora me limito a hacer lo que tengo que hacer.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Aprendiendo,... en soledad.

Continúa siendo la SOLEDAD mi fiel e inseparable compañera.

Es en este estado como debo de afrontar, al menos de momento, todos y cada uno de los retos personales que la vida me va a ir planteando, a partir de ahora, día tras día.
Sin obviar ni olvidar jamás a las personas cuyas almas llevo enganchadas a la mía con ganchos de amor y cariño.

Sin dependencias, a menudo sin fuerzas, sin ganas a veces, sin maldad, sin odios, sin orgullo, sin pasado, sin rencores, sin resentimientos, sin temores,…

¿Hasta cuándo?
Hasta que, de nuevo, vuelva a recuperar totalmente la confianza en mí y en los demás.

Cuando confío plenamente en mí soy capaz de afrontar todo lo que me depara la vida, soy consciente de que mi destino está únicamente en mis manos y que mis proyectos y sueños están a mi alcance.
Mi confianza radica en la certeza de que cualquiera que sea el resultado, yo puedo afrontarlo, que no me derrumbo si las cosas no salen como hubiera querido.
A veces siento pena. Otras veces fastidio. Pero no abandono por ello.
Cuando tomo conciencia de todo esto, puedo afrontar casi todo lo que me propongo hacer en la vida.

Para confiar en los demás tendré que aprender a tener cuidado, pero tener cuidado no es lo mismo que desconfianza, ya que desconfiar por sistema es pagar un precio demasiado alto si lo que obtengo a cambio es evitar que alguna vez alguien me lastime. El precio que pagaría es condenarme a vivir con fantasmas, viendo malas intenciones a cada paso y, lo que es peor aún, terminaría convirtiéndome en alguien no confiable: como dudaría de que el otro cumpliera, sería yo el que finalmente no cumpliría lo pactado.

He tenido,... ¡y tendré!,... que curarme alguna herida de vez en cuando, pero se que a cambio me transformaré en una persona que vive y no en alguien que mira la vida pasar; en una persona con mirada franca y, sobre todo, en una persona en la que se pueda confiar porque se entrega, aun a riesgo de golpearse.

Con esfuerzo, con esperanza, con flexibilidad, con futuro, con generosidad, con humildad, con ilusiones, con lucha, con paciencia, con perdón, con presente, con riesgos, con sonrisas,…

¿Cómo?
Haciendo de la bondad y la honestidad mis banderas, los principios básicos de mi vida.

He de adoptar la bondad como mi forma de hacer y sentir habituales.
He de aprender a expresar la bondad que está ligada a lo más tierno e íntimo de mí mismo siempre, desterrando el que muchas veces no lo haga por temor a que me hagan sufrir, me ofendan, ridiculicen o manipulen.
He de desarrollar la honestidad como una de mis cualidades básicas.

Cuando no he sido honesto, he desacreditado una parte de mí mismo, me he dicho que tengo algo que ocultar, algo de que avergonzarme, que necesito engañar/engañarme para obtener un resultado que en realidad no merecía.
Cuando no he sido honesto conmigo mismo fue como si me rechazara tal y como soy, fue como si me maltratara a mí mismo, fue como si me sepultara en un mundo de inseguridad que me desacreditaba como persona.

La realidad es que cuando no adopto o no expreso mi bondad y no desarrollo mi honestidad es cuando sufro, porque dejo de ser cómo soy y quién soy.