domingo, 6 de junio de 2010

Soñarte...

Soñarte cada noche quema mi alma y mis sentidos, hasta hacer que, cuando amanece, me duela el corazón.

Estás en cada paso que doy,…
… en cada silencio que inunda mi boca muda,…
… en los gritos que clama mi corazón para ser liberado del miedo,…
… en cada obstáculo que me impide reconstruir mis ilusiones,…
… en cada rincón de mi ser, donde también habita el temor de volverme a entregar,…
… en esa rabia contenida cuando me miro en el espejo, donde me pregunto una y otra vez que quizás no nací para ser amado y querido,…
… en cada sentimiento añejo que me duele,…
… en cada lágrima de impotencia,…
… en mis momentos de locura, en mi oscuridad y en mi soledad.

Hoy no necesito ni quiero soñar contigo.