domingo, 13 de junio de 2010

¿Olvidarme?

No me olvido…
… del poder que tienen mis sonrisas.
… de la fuerza que tienen mis “Yo quiero…”.
… de que más importante que mi futuro es mi presente.
… de que mi felicidad se esconde en el conjunto de los pequeños buenos momentos que he vivido y que he de vivir.
… de que ser optimista depende sólo de mí.
… de que tener ilusión es mi mejor medicina.
… de que siempre he de ser yo el que decida qué hacer en cada momento, asumiendo las consecuencias.
… de que todo esfuerzo que realizo trae consigo una recompensa.
… de que me merece mucho la pena estar vivo.
… de que mientras continúe vivo podré seguir levantándome.
… de que los obstáculos sólo deben servirme para hacerme mejor persona.
… de que todo, absolutamente todo -lo que soy, como soy y quién soy-, está en mi interior.

Tampoco me olvido de lo más importante…
…de que yo puedo.


domingo, 6 de junio de 2010

Soñarte...

Soñarte cada noche quema mi alma y mis sentidos, hasta hacer que, cuando amanece, me duela el corazón.

Estás en cada paso que doy,…
… en cada silencio que inunda mi boca muda,…
… en los gritos que clama mi corazón para ser liberado del miedo,…
… en cada obstáculo que me impide reconstruir mis ilusiones,…
… en cada rincón de mi ser, donde también habita el temor de volverme a entregar,…
… en esa rabia contenida cuando me miro en el espejo, donde me pregunto una y otra vez que quizás no nací para ser amado y querido,…
… en cada sentimiento añejo que me duele,…
… en cada lágrima de impotencia,…
… en mis momentos de locura, en mi oscuridad y en mi soledad.

Hoy no necesito ni quiero soñar contigo.


sábado, 22 de mayo de 2010

Cuando tú no estás...

Cuando estoy sin ti no me queda nada,…
… paseo por las orillas del desencanto
y me ahoga el poco aire que me dejas.

Cuando me faltas tú las sonrisas están de más,…
… mi mundo se inunda de viejas melancolías,…
… mi alma deambula por cielos sin estrellas,…
… y el frio se instala en mi corazón en un invierno infinito.

Porque no entiendo un instante sin ti,…
… sin tus abrazos, sin tus risas, sin tus palabras o tus silencios.

Cuando tú no estás…
… ¿con quién me río de los tiempos pasados?,…
… ¿con quién dibujo nuevos caminos que recorrer?,…
… ¿dónde guardo los mil “te quiero” que te dedico cada día?,…
… ¿dónde queda ese rinconcito que me sirve de refugio cuando lo necesito?,…
… mis suspiros se pierden en el aire y ya nadie los oye,…
… ni puedo recoger tus lágrimas para convertirlas en sonrisas
y pierdo la fuerza que me da tenerte a mi lado.

Cuando tú no estás…
… es cuando conozco el verdadero significado de la palabra SOLEDAD.


domingo, 16 de mayo de 2010

¡Necesito un abrazo!

Ayer me desperté y no pude volver a dormir.

Me he pasado la noche preguntándome porqué desde hace algún tiempo mi vida deambula por senderos sumidos en la oscuridad.
Me he pasado la noche sintiéndome mal por instantes.
Me he pasado la noche dándome cuenta de que estoy más solo que nunca porque las sombras de la duda y la incertidumbre se han instalado en mi cabeza.

Y odié seguir despierto… seguir cayendo… seguir atado a estos pensamientos.
Y ya no creerme nada.
Y ya no creerme nadie.

Esta mañana he tenido que mirarme al espejo para saber si yo era real o sólo era el fantasma de la mala suerte.
A pesar de haber amanecido, sigo...
… sin querer pensar,…
… sin querer sentir.
Quiero mandarlo todo al cubo de la basura y no puedo.
Por lo visto, solo soy capaz de mandar al pozo oscuro de la sinrazón a mi propia vida.

Me siento vacío,… mal.
¡Quiero cavar un agujero para esconderme del mundo y salir cuando pare de llover y salga el sol!
Ahora tengo sueño.
Me duelen los sentidos de estar en soledad.

¡Necesito un abrazo!
Pero nadie me lo puede dar porque soy incapaz de creerme alguien.
Me siento solo y estúpido, abrazado a la caja abierta de las dudas, sin poder dejar de pensar, sin hallar el secreto para cerrarla y olvidar.
Me duelen el ama y el corazón y es que mis dudas se clavan en ellos como puñales.

¡Necesito que unos brazos me cobijen!

sábado, 15 de mayo de 2010

Vuelves...

De vez en cuando… ¡vuelves!
Sin decir palabras, pero… ¡vuelves!
Sin que yo entienda las razones, pero… ¡vuelves!

Vuelves a desenterrar verdades que me escondo.
Vuelves a romper compuertas por donde se escapan mis lágrimas más amargas.
Vuelves a abrir heridas que no dejas curarme.

De vez en cuando… ¡vuelves!
Sin darme respuestas, pero… ¡vuelves!
Sin motivos, pero… ¡vuelves!

Vuelves a querer desandar caminos.
Vuelves a desempolvar huellas que creía borradas.
Vuelves a despertar el dolor más intenso y profundo que padece mi alma.

De vez en cuando… ¡vuelves!
En silencio, pero… ¡vuelves!
Sin previo aviso, pero… ¡vuelves!

Vuelves,…
… y yo quiero gritarte que no vuelvas más,…
… y yo quiero echarte de mis recuerdos,…
… y yo quiero que te lleves mis sueños contigo.

Vuelves,…
… y yo me siento nada,…
… porque…
… quiero suplicarte que me ames,…
… quiero que vuelvas a llenar mis días y mis noches,…
… quiero que me abraces fuerte para que se me olvide que ya no debo quererte y amarte.

Pero nunca te digo que no vuelvas.
Me quedo en silencio,…
… intentando olvidarte,…
… hasta que…
… ¡vuelves!


miércoles, 7 de abril de 2010

Todavía hoy...

Todavía hoy no he conseguido responderme a muchas de las preguntas que a veces me hago respecto del porqué de algunas de las decisiones que a lo largo de mi vida he tomado, pero si he logrado llegar a conclusiones respecto de qué “caminos en la vida” quiero continuar recorriendo y, sobre todo, cuales debo dejar de transitar para así evitar arañazos, caídas, desengaños, dolores, dudas, mentiras, tropiezos…

Hace meses que vivo momentos en que todo gira en torno a mí a un ritmo vertiginoso.

Mientras tanto,…

... he aprendido a saber que yo...
... SOY quién soy.
Yo no soy quién quisiera ser.
No soy el que debería ser.
No soy el que la gente quiere que sea.
Ni siquiera soy el que fui.

... he aprendido a saber PARA QUÉ vivo.
No porqué sino para qué.
No cómo sino para qué.
No con quién sino para qué.
No de qué sino para qué.

... he aprendido a desplegar mis velas y dejarme llevar por el viento para, al fin, decidir si allí donde he llegado es donde quiero estar.

... he aprendido cuales son mi lugar y mi papel a base de realizar experimentos y pruebas, de asumir riesgos, de sufrir un sinfín de caídas, haciéndome daño.

Y a pesar de todo,...
... volviéndome a arriesgar.

... ¡¡¡he llorado mucho en soledad!!!

Siempre me he esforzado en abrir mi alma, mi corazón y mis ojos para aceptar la realidad, lo que siento y lo que veo, tratando de darle un sentido a cada uno de mis sentimientos, con el único objetivo de tirar a la basura aquellos que se lo merecen y quedarme con aquellos que también se lo merecen.

Me costó algo de trabajo darme cuenta de que siempre he sido libre.

Libre para estar y ser quién soy.
Libre para sentir lo que siento.
Libre para pensar lo que pienso.
Libre para correr los riesgos que yo decida correr.
Libre para buscar lo que yo creo que necesito del mundo.

Me ha costado algo de tiempo darme cuenta de que no quiero más lágrimas por lo que pudo haber sido y no fue, por intentar luchar en batallas en las que no sé porque, ni por quién lucho.

También me he dado cuenta de que…
… lo importante de lo que tienes, o crees tener, es querer tenerlo,…
… es querer estar ahí,…
… es que quieran que yo esté.


sábado, 13 de marzo de 2010

Despertar...

He despertado del letargo de la compadecencia,...
... con ganas de vivir intensamente cada instante,...
... porque el siguiente será diferente.

Vuelvo a disfrutar cada día de las mil sensaciones que éste aporta,...
... y el sencillo y mágico momento de ver amanecer vuelve a hacer sentirme afortunado de poderlo contemplar.
Vuelvo a recuperar las fuerzas de tornar al mundo y compartir con las personas que quiero y me importan el tiempo que me queda libre,...
... siempre con una sonrisa, impregnando TODOS los momentos de cariño.
Vuelvo a ser capaz de inventarme mil planes que me entusiasman y acojo con ilusión,...
... con ganas de involucrarme, de crear, de imaginar, de hacerlos realidad.

Cada día tengo más fuerza interior que el anterior.
Siento que mi corazón se me acelera al pensar en un mañana, en un futuro.
Me siento impaciente por seguir descubriendo la vida que aún me queda por vivir.

He vuelto a hacer mío el sentido de mi vida y a conseguir que una palabra,...
... un gesto,...
... una sensación,…
... me hagan sentir feliz.

Se quedan en el camino muchos sueños a medias en los que había puesto muchísima ilusión.
Sueños que por el momento no se cumplirán y puede que jamás se cumplan.

Sueños que llevaba años persiguiendo y dejé escapar por miedo,...
... y mis lágrimas no me dejaron ver como se alejaban hasta que los perdí definitivamente.

Pero todo eso ha quedado en el pasado y ahora, con las lecciones aprendidas, quiero disfrutar del presenta que yo he creado para mí.

Quiero comenzar a disfrutar de los nuevos sueños que empiezo a crear y no dejar que mi ilusiones se pierdan de nuevo por los caminos.

¡¡¡Quiero vivir y no perder ni un instante!!!


domingo, 7 de marzo de 2010

Reflexiones...

Hace tan sólo unos pocos días leía en http://memoriasdeunamargado.blogspot.com la frase que acompaña a la imagen que abre esta entrada.

Desde entonces, no ha dejado de darme vueltas por la cabeza, haciéndome reflexionar sobre cuán acertada o equivocada es la situación que en ella se detalla.

Incluso he ido un poco más lejos, pues he llegado a preguntarme…

¿ES, en realidad, MI CORAZÓN, teniendo a éste como una de las partes de mí capaz de amar y querer, UNO?

Al intentar responderme a esta pregunta, ha surgido otra...

¿He amado y querido a alguien con TODO mi corazón?

Tratando de encontrar respuestas a esta segunda pregunta, me vi en la necesidad de rebuscar en el cajón del olvido para indagar en todos aquellos “amores y quereres” que a lo largo del tiempo he sentido.

Me propuse también mirar con ojos analíticos y críticos todas y cada una de las costuras que tiene mi corazón por causas del amor y del querer.

Después de algún tiempo, y tras muchas reflexiones, supe cual era la respuesta…

¡¡¡No, no he amado y querido a nadie con todo mi corazón!!!

Encontré también la respuesta a mi primera pregunta: MI CORAZÓN nunca ha sido uno, sino que ES UN CONGLOMERADO DE FRAGMENTOS, cada uno de ellos capaz de amar y de querer a alguien de forma diferente, de manera única e irrepetible.

¡Me he dado cuenta de que alguna vez amé y quise hasta dolerme!

¡¡Me he dado cuenta de que cada vez que he amado y querido a alguien lo he hecho con algunos de los pedazos de los que está constituido mi corazón!!

¡¡¡Me he dado cuenta de que nunca he tenido que recomponer mi corazón por entero, sino que tan sólo ha sido necesario remendar el trozo que se había roto!!!

¡¡¡¡Me he dado cuenta de que aún tengo muchos trozos de mi corazón sin usar!!!!


sábado, 6 de marzo de 2010

Prohibido...

Desde hoy me prohíbo no ser yo mismo ante la gente,…
… fingir ante personas que me importan,…
… tenerle miedo a mis recuerdos,…
… y abandonar la lucha antes de hacer realidad todos mis sueños.

Me prohíbo no sonreírle a los problemas,…
… no entregarme en alma, corazón y sentidos,…
… pasar desapercibido,…
… no hacer las cosas por mí mismo,…
… pretender que otros se hagan cargo de mis deudas,…
… o dejar que todos paguen por mis errores.

Me prohíbo no demostrar el amor,…
… abandonar a mis amigos,…
… no intentar comprender lo que otros sienten,…
… y no ver que cada uno tiene su propia manera y su propio camino.

Me prohíbo llorar sin aprender,…
… o levantarme un día sin saber qué hacer,…
… pensar que, con la falta de alguien, el mundo se termina,…
… o desesperarme por tener que seguir solo alguna vez.


Me prohíbo dejar de dar gracias a la vida por la vida,…
… lamentar lo que no he hecho sin hacerlo,…
… quejarme de lo hecho sin cambiarlo,…
… ignorando que “así como está” no es la única manera.

Tengo por supuesto absolutamente prohibido,…
… sin postergaciones ni argumentos falsos,…
… dejar de ser el principal protagonista de la película que va narrando poco a poco mi vida.

Finalmente, y sobre todo, tengo estrictamente y terminantemente prohibido,…
… desde ahora, sin excusas y para siempre,…
… que alguien se permita prohibirme lo que a mí mismo no me prohíbo de forma permanente.


viernes, 5 de marzo de 2010

45 x 365...

45 x 365 = 16.425…
… días vividos,…
… 1.773.900.000... ¡latidos!


En todo este tiempo,…
… ¿cuántos…
… “te quiero” y “te estoy amando” he, realmente, sentido?
… caminos llevo recorridos?
… sueños he perseguido y, al final, conseguido?
… abrazos y besos he compartido?
… “perdón” tuve que pedir?

… ¿cuántas…
… sonrisas llevo esbozadas?
… lágrimas tengo derramadas?
… caricias he dado?
… cicatrices me he contabilizado?
… decisiones he tomado?
… “encrucijadas” tengo solventadas?


¿Cómo hacer para tener otros tantos...
... días por contar,...
... latidos por vivir?

Posiblemente tenga que recurrir a todos…
… los “te quiero” y “te estoy amando” que me quedan por sentir,…
… los caminos que aún he de recorrer,…
… los sueños que he de continuar persiguiendo,…
… los abrazos y los besos que me quedan por compartir,…
… los “perdón” que me restan por pedir.

Y a todas…
… las sonrisas que día a día tendré que esbozar,…
… las lágrimas que me quedan por derramar,…
… las caricias que me restan por dar,…
… las cicatrices por contabilizar,…
… las decisiones que aun he de tomar,…
… las encrucijadas que tengo que solventar.