domingo, 24 de enero de 2010

¡¡¡Gracias!!!

Quiero dar gracias a la vida por tener…
… la suficiente alegría para ser amable,…
… los suficientes problemas para ser fuerte,…
… las suficientes penas para ser humano,…
… las suficientes esperanzas para ser feliz,…
… los suficientes fracasos para ser humilde,…
… el suficiente éxito para ser entusiasta,…
… los suficientes amigos para ser confortado y confortarlos,…
… el suficiente dinero para cubrir mis necesidades,…
… el suficiente entusiasmo para seguir siempre adelante,…
… la suficiente fe en mi mismo para vencer la desesperación,…
… los suficientes sueños para pasear siempre por cielos con estrellas,…
… el suficiente coraje para ser rey de mis derrotas y de mis victorias,…
… la suficiente humildad para escuchar las palabras de aliento, porque son mis caminos, y las palabras desalentadoras, que son mis motivos para seguir,…
… la suficiente determinación para hacer que cada día sea mejor que el anterior.


¡Ojalá pudiera!

Ojala pudiera expresar con pocas palabras…

… NO SOLO LO QUE VEO,…
… el sol despejando las nubes de mi corazón a su paso,…
… la visión de la bandada de mariposas conquistando mi cielo con sus alas,…

… SINO TAMBIEN LO QUE SIENTO,…
… la sensación del viento y de la lluvia acariciándome los sentidos,…

… Y LO QUE OIGO,…
… los sonoros rompientes que hay en el interior de mi alma,…

… Y LO QUE RESPIRO,…
… el aroma de la libertad, que me recuerda la felicidad de estar vivo.


sábado, 16 de enero de 2010

Mi vida está llena...

Mi vida está llena de miedos,…
… y de humos a los que me aferro cobardemente,…
… de lágrimas que dejan vacía mi alma,…
… y de contradicciones,…
… de ilusiones que se convierten en decepciones,…
… y de puñales dolientes que se clavan en mi corazón …
… de personas buenas y malas, que aparecen y desaparecen,…
… y de sonrisas que surgen de la nada,…
… de palabras que me embriagan de paz,…
… y de caminos diferentes,…
… de agua fría y caliente, de lluvia, de arco iris, de inaguantable sol,…
… y de personas valientes que avanzan bajo temporales,…
… de cobardes que se esconden bajo las sabanas de sentidos perdidos,…
… y de miles de motivos,…
… de días mejores y peores,…
… y de caricias que alivian mi dolor,…
… de unas pocas razones para querer morir,…
… y de miles de razones para querer sobrevivir,…
… de estrellas brillantes y estrellas que se apagan,…
… y de ganancias y pérdidas.

Mi vida está llena de pruebas, pero sobre todo está llena de oportunidades…
… de oportunidades para ser feliz, para ser fuerte, para seguir andando,…
… de oportunidades que yo decido cuales atrapar y cuales dejarlas escapar,…
… de oportunidades que vienen y se van con la misma rapidez,…
… de oportunidades que espero siempre con ilusión.


sábado, 9 de enero de 2010

Cierro los ojos...

… y tu imagen inunda toda la oscuridad en la que me hallo inmerso.

Cierro los ojos,...
… y hago el vano intento de buscar entre mis recuerdos las últimas palabras que me dedicaste.

Cierro los ojos,...
… y comienzo a imaginarme el sabor de tus besos.

Cierro los ojos,...
… y siento como se eriza mi piel cuando mis manos recorren todos y cada uno de los rincones de tu cuerpo,...

Cierro los ojos,...
… y percibo el inconfundible aroma que me recuerda a ti.

Y tan sólo,... ¡cierro los ojos!


lunes, 4 de enero de 2010

A veces lucho...

A veces lucho y no se siquiera contra qué o por qué,… simplemente lucho por salir de ese hueco oscuro y húmedo que hace tiritar mi corazón.
Lucho contra los demonios que quieren arrastrarme al infierno cada hora, cada minuto y cada segundo de cada nuevo día.
Lucho contra esos malos espíritus que quieren que me olvide de mi verdadero objetivo: querer hacer en cada momento lo que realmente quiero hacer.
Lucho porque quiero despertar de la horrible pesadilla que estoy soñando, viviendo y padeciendo.
Lucho porque todo sea como sueño.

Cada mañana me levanto planteándome que no voy a dejar que las lágrimas empañen ese día que de nuevo nace, y me esfuerzo por sonreír cuando he de ir recogiendo los pedazos de mi alma y de mi corazón del suelo.
Me mezclo entre las personas que me rodean, regalándoles sonrisas, brindándoles el apoyo de mi hombro sin mostrar mis verdaderas flaquezas, como si el optimismo nunca fallara en mí.
Intento ofrecerles la visión de que en la vida, por muy dura que sea, también existen lugares donde la felicidad queda al alcance de la mano, donde los sueños se realizan.
Intento hacerles comprender que jamás hay que perder la esperanza.

Pero cuando la noche apaga los colores del día, me doy cuenta…
… de que a mi casi nadie me ha regalado sonrisas;…
… de que a mi casi nadie me ha brindado el apoyo de su hombro;…
… de que los lugares de mi vida donde la felicidad queda al alcance de la mano y donde los sueños se realizan quedan tan lejos como la estrella más lejana,…
… de que tal vez esté luchando por una utopía,…
… de que quizás yo si he de perder la esperanza de encontrar a esa persona cuyas “cerraduras” coinciden con mis “llaves” y cuyas “llaves” coinciden con mis “cerraduras”.

Algunas noches me acuesto mojando la almohada,…
… con el corazón vacío,…
… con el saco de los sueños sin contenido,…
… doliéndome todo por dentro.

Y al día siguiente continúo luchando, empeñándome en salir adelante;…
… porque en el fondo sé que si no lo intento nunca lo podré lograr,…
… porque soy consciente de que más vale un intento aunque sea vano y en parte un fracaso, que no intentarlo siquiera.


jueves, 10 de diciembre de 2009

Mar de la soledad...

Continúan navegando por el inmenso y proceloso “mar de la soledad” mi alma, mi corazón, mi razón y mis sentidos.
Estos cuatro “marineros” discuten a menudo sobre cuál es el mejor rumbo que tienen que tomar para poder llegar a puerto.

Mi alma,…
… apenas vestida con unos andrajos, argumenta que el mejor rumbo que tienen que tomar es el que les llevará al puerto donde en su día le dijeron podría encontrar otras almas, quizás tan desaliñadas como ella.
Tiene el pálpito que en ese puerto logrará coincidir con otra alma que, con toda seguridad, ha vivido todas las vidas que ella lleva vividas.
Podrán compartir experiencias, vivencias,…

Mi corazón,…
… plagado de cicatrices ocasionadas en todas y cada una de las batallas en las que ha tenido la necesidad de combatir, expone que, acaso, la mejor dirección que tienen que afrontar sea aquella que les llevará al fondeadero donde, según los rumores, podrá encontrar corazones con tantos arañazos como los que él tiene.
Intuye que allí encontrará un corazón que podrá, querrá y sabrá remendar con hilo de cariño cada una de sus cicatrices, restañándolas, dejándolo listo para latir más fuerte y más sereno que nunca.

Mi razón,…
… escarmentada por todas las vicisitudes en los que se había visto inmersa cada vez que dejó pilotar el barco al corazón, quiere, a toda costa, enfilar la embarcación hacia el muelle más seguro y más cercano posible.
Sabe que no existe medicina capaz de curar a un alma y a un corazón maltrechos si no es el tiempo.

Mis sentidos,…
… adormilados por tantos y tamaños días de travesía, sugieren que quieren llegar a cualquier puerto, sin importar como sea éste y donde se encuentre, pues lo que quiere cada uno de ellos es…

… mi sentido del tacto…
… acariciar sin descanso una piel, hasta romper los límites de la pasión,…

… mi sentido del oído…
… volver a escuchar todas aquellas palabras que le quieran dedicar,…

… mi sentido del olfato…
… volver a oler los aromas ocultos en el valle de los deseos,…

… mi sentido de la vista…
… ver a alguien vestido sólo con el color de una mirada,…

… mi sentido del gusto…
… deleitarse con el sabor de nuevos besos.


sábado, 5 de diciembre de 2009

Cansado...

Estoy cansado de fingir que no pasa nada,…
… de callarme lo que siento,…
… de atragantarme con el dolor y no gritar,…
… de inventarme las ganas de todo,…
… de guardarme las lágrimas,…
… de derrumbarme cuando nadie me ve.
Cansado de que todo me pese y me pese y no poder con ello,…
… ¡no puedo más!
Decidido, pero no fuerte.
Guerrero, pero no invencible.
Y me siento fatal por tener el privilegio de derrumbarme porque me falta un abrazo,…
… porque me falta alguien que me dibuje la entrada de mis sueños cada noche.
¡Estoy harto de callármelo!
Sé que no estoy sólo, pero a veces saberlo no basta para impedir sentirme así.
No sé ni lo qué…
… ni a quién echo de menos.
Siento un vacío enorme que me recome, que me duele, que me mata.
¡¡¡Estoy cansado!!!
¡Necesito quitarme la armadura y respirar!


domingo, 29 de noviembre de 2009

Tan sólo tengo una vida...

… y no quiero malgastarla…

… haciendo del pasado mi presente y mi futuro,…
… en batallas perdidas y sin sentido,…
… rompiendo sueños,…
… escondiendo mis lágrimas entre sonrisas,…
… luchando contra los recuerdos,…
… persiguiendo la mentira en cada palabra,…
… inmerso en dudas e incertidumbres que ahoguen mi razón,…
… teniendo a la desconfianza como mi fiel compañera,…
… convenciendo a todo el mundo de que del que fui sólo queda quien soy,…
… permitiendo que mi alma pasee por cielos sin estrellas,…
… concediéndome cada día el permiso de ser persona,…
… ignorando que la realidad de mi afuera es como es,…
… queriendo hacer lo que realmente quiero hacer,…
… en mantener dentro de mi corazón sentimientos que ya se fueron,…
… recogiendo melancólico los pedazos del último amor que se me rompió,…
… preguntándome los porqués,…
… en soledad,…
… viendo como la gente se hace nadie,…
… teniendo miedo de abrir los ojos y descubrir donde estoy,…
… cerrando mi corazón a nuevos sentimientos, ilusiones y sueños,…

… ¡no viviéndola!


Trenes...

¡Cuántas veces a lo largo de nuestra vida hemos contemplado como se alejaban trenes que podríamos haber cogido y dejamos marchar, o se nos escaparon!
¡Cuántas veces a lo largo de nuestra vida montamos en trenes sin saber muy bien cuál era el destino final de éstos, pues pensábamos que subiendo en ellos, quizás, alcanzaríamos nuestros sueños!
¡Cuántas veces a lo largo de nuestra vida nos bajamos de trenes porque consideramos, acertada o equivocadamente, que las estaciones a las que nos llevaban no eran a las que nosotros queríamos arribar!

Me he subido a trenes que no sabía dónde me llevarían,…
… trenes que, a veces, me han llevado a lugares
más maravillosos de los que podía imaginar,…
… trenes que me han brindado la oportunidad de alejarme de algunas situaciones que, por entonces, estaba viviendo,…
… trenes que, en ocasiones, me han transportado a parajes que, transitarlos, me ha supuesto un tremendo desgaste emocional, físico y psicológico.

Algunas ocasiones estos trenes también me han separado
de personas que he querido,…
… incluso amado con locura,…
… otras veces…
… ¡todo lo contrario: me acercaron a ellas!

También he visto pasar por delante de mí muchos trenes
a los que, por temor, no quise subir,…
… trenes a los que mi conciencia o mis principios me recomendaron no coger,…
… trenes que se me escaparon.

Pero también he decidido bajarme de algunos trenes y no continuar el viaje, asumiendo todos y cada uno de los riesgos
que hacer efectiva esta decisión conllevaba,…
… ¡qué sería de mí sin tener esa dosis de irracionalidad y de locura!

Arriesgarme es eso,…
… jugar con el destino a sabiendas de que este juego no siempre me saldrá bien.

Por mi estación pasan continuamente trenes.
Es mi decisión subirme a ellos o dejarlos marchar,…
… es mi decisión que tipo de vínculo quiero establecer
con el resto de los pasajeros de esos trenes,…
… es mi decisión continuar montado en ellos o bajarme sobre la marcha,…
… en definitiva…
… soy yo quien debo decidir sobre todas y cada una de mis acciones
a realizar a lo largo de mi vida.

Aun con riesgo de equivocarme,…
… aun con riesgo de…
… ¡acertar!


miércoles, 25 de noviembre de 2009

Romper cadenas...

¡¡¡QUISIERA ROMPER TODAS MIS CADENAS!!!

Quiero romper las cadenas que me atan al pasado,…
… aquellas que necesito deshacer para guardar después los trozos en el cajón del olvido,…
… las que me impiden desplegar mis alas y así volar por cielos repletos de estrellas,…
… aquellas que asfixian mi alma, mi corazón y mis sentidos,…
… las que anulan mi razón,…
… aquellas que consiguen que sea un infierno vivir en soledad,…
… las que hacen que la gente sea nadie,…
… aquellas que amenazan mi presente y mi futuro,…
… las que me hacen perder de vista el horizonte, las metas y los objetivos,…
… aquellas que aprisionan mis ilusiones y mis sueños,…
… las que siempre me recuerdan la realidad,…
… aquellas que me impiden disfrutar de mis actuales sentimientos,…
… las que atenazan entre dudas y sombras cada uno de mis amaneceres,…
… aquellas que me impiden darme en la totalidad,…
… las que enmascaran mis lágrimas con sonrisas,…
… aquellas que cada día me empujan a luchar por una utopía.